Archivo de la etiqueta: poeta latinoamericano

Carlos Ildemar Pérez

Carlos Ildemar Pérez
(Maracaibo, Venezuela. 1964).

Carlos Ildemar Pérez

Poeta, ensayista, dramaturgo, crítico de arte y titiritero. En su infancia perteneció al Grupo de Títeres ChimpeteChampata. Es licenciado en Letras de la Universidad del Zulia. Magister en Literatura Venezolana. Magister en Teoria y Práctica de Artes Plásticas Contemporáneas de la Universidad Complutense de Madrid, donde cursó sus estudios del doctorado en Filología Hispanoamericana . Labora como profesor titular de la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia, siendo desde 2006 su director y la persona que durante más tiempo ha ocupado dicho puesto en sus 55 años de fundada. Es miembro honorario del Movimiento Poético de Maracaibo, dictando desde 2012 los talleres de poesía que esta organización promociona en la ciudad. Fue invitado por la Universidad de Salamanca y el estado venezolano a dictar la Cátedra José Antonio Ramos Sucre de Poesía Venezolana. Su poesía ha sido valorada como una de las voces más auténticas del panorama poético nacional. Resulto ganador de la Bienal nacional de Literatura Ramón Utrera (2011), Bienal Nacional de Literatura Udón Pérez (1992) y fue galardonado con la mención publicación en la Bienal Nacional de Literatura Ramón Palomares (2011); entre otros premios, órdenes y condecoraciones recibidas. Dirige la Revista DE PALABRA.
Obra Poética: Los Heredarios (1988, 2013); Flores para cuando María Calcaño regrese (1990); Estrictis de las muchacha más cercana (1991, 2013); Papá Civil (1993); Sermones para vivir aquí (1993); ¡A que no me come el gato! (2000); Olas para niños navegantes (2000, 2006); Tráglaba Jetoria (2004); El señor Homo Sapiens se hace a la vida de poeta (2005); La mano de obra (2007); Chiquirriticos musicantes (2009); Versos en compañía de Pío y Pía (2012); Provinciano Cósmico (2011, 2013); Tierra Personal (2013, 2014); El bocablario (2014); Más feliz que una lombriz (2014). 


Selección de poemas 

*
SEÑA DE LOS USOS

 Sin perder el modo de cada extremo
Va por día en su último
Digan lo que quieran en parte o en persona
Del grano al infortunio
Para marcar el peso y la joroba
De vivir ya no se existe
El ombligo y su desencanto
De esa tierra como la lleva
En las comisuras
Otra muerte más para este muerto
A brincar sobre lo inmediato
Se alza según el ritual de las flores
A éstas las pateamos alegremente
Con el dolor debido
Cantamos algunas alabanzas
Que aún no sabíamos cantar
Medimos a todos con la hoja de la puerta
En cada despedida
Trabajamos a dios ciertamente
Y Hubo la inocencia completa
*
DOÑA ÁNGELA ELENA HERNÁNDEZ DE PÉREZ

 “Lo más mejor
El patio
Eso que está ahí
Pa vos aunque no esté
Donde el alma muchacho
Te se cayó”
*
TABÚES HABITABLES

El asunto es de pura animalidad
somos tú y yo y la poética.
Victor Valera Mora

 Está un poeta viviendo en tu casa
a la cocina nunca le ha vuelto
a funcionar el horno
Tienes y tenéis
un poeta durmiendo en la casa
los bombillos del jardín están
quemados desde el neolítico
Hallase un poeta vagando
impune rupestre en la casa
la grama se pudrió por el agua
de la manguera que ese mencionado señor
debió cerrar años ha
Existe uno en la casa como yo
los enseres y seres del lugar
están por desaparecer
abandonadísimos
la fiebre mundana de las pequeñas
y miserables deudas que te llegan al cuello
Tótem
guirnalda y cornucopia en más
de un tomo de declaraciones
soy precisamente en la extensión
de tus pasos
orate y gran llorón desnudo en la penumbra
erizado o energúmeno por verte
versificada en tomo de palomas góticas
que llevan misivas en sus picotazos de orfebre
escribo para ganarme
el idioma de tu saliva
para dormir bajo tu peso de hembra
¿aún no lo veis ?
Absoluto estoy
aquí a plenitud
gota a gota como la urgencia
del corazón en trasnocho que empuja
al pie de la letra su daga impuesta
y te idolatro con todo
el verso alborotado de mis verbos
En la luz indispensable
corporal que eres
acecho implacable al estilo
de una guerra avisada
¿cuándo empezarás de una vez a soñar
qué hacer
con tanto yo encima?
Me tenéis enconchado en tu casa
peor que una palabra malasangre
a viva voz e impune
y que no sé por cuál esperanza
resignación aberración etcétera
sigues sin destronar de tus afluentes
*
diolkis franos
CIRTERE apesla
ñamla tuisme
miacla ulmerce
felsan acekes
lejan caryen
resco guirta
kasdin charsa
pierbas rabasci
jerdace nuersos
lurios firruntas
nasmia suste
dulabris ulsas
resla darcios
toican klicar
larofan tancios
niskerátiles
*
Aunque vinimos en romería
Desde todas las distancias
Al Palacio porque habíamos triunfado
Ni se le pudo ver
El recién elegido y comitiva
Están ocupadísimos
Bailando en el salón de los espejos
Con sus acicaladas esposas
Nos pusieron del tamaño del empujón
Ya estábamos de alas chocando
Contra las copas de todo
Regresamos a nuestras regiones
A saber que al levantar el rostro
El sol seguirá siendo
Rumor de pan salado
En nuestra sed
Aprenderemos a ocurrir
Mucho más alto que el cielo
A leer las intenciones en el aire
Se acumulará el regocijo pleno
Del nomeolvides después
Seremos
La última palabra
*
F
Miren a este señor honorífico
Sus intenciones están por encima del sol
Protegido en su flux
Visita el barrio
Su dedo gordo rojo
Nos toca el corazón
y con un como de palo de polo la lengua
En el blanco formato del IVSS
Escribe
El sabio dictamen de nuestra pobreza
F.1
En alguna de estas puertas
Debe ser
Buenos días
¿Está el doctor?
¿En la otra puerta?
Gracias
Ya duele de girar la muñeca
Haría falta usar
Nuestra ascendencia y descendencia
Y la de otros también
En descubrir al señor honorífico
Sus rayos equis
¿En la otra?
Gracias
F.2
Por encima del sol junto a su maletín
Viene caminando el señor honorífico
Se acomoda los lentes
Respira resignación
Empieza a saltar
Lo salpica el barro
Que lleva a nuestras casas
F.3
El señor honorífico
Se da aires
Con el flux y la manía de bueno
Al doctor José Gregorio Hernández
La única diferencia
Es que no se para con las manos a la espalda
Las cruza en el pecho
Como algunas veces
El indio Guaicaipuro
F.4
En el papel del IVSS
Las indicaciones salvavidas
Están por encima del sol y de nosotros
A pesar de todo
Se hace familia
Prende la cocina
Tapa los huecos de las paredes
Entonces afuera duermen
Las cucarachas y el viento
Su mayor favor se improvisa
Al limpiar la pequeña
y redonda grosería
Que se oculta
Entre nalgas
*
FABULA Y MARIA
Fuiste marcando la arena
Con huellas de alga
Para que alguien te buscara en el amor
Rápido te embrujó el inesperado ruido
De cascabeles de la ola
Escuchaste platillos confundidos
Con el silencio del mar
Estaba pendiente
Extasiado
Músico de tu presencia mojada
El semidios
El fauno rostro de coral
Que había salido del fondo
Completa
Te Besaba
*
Irá desnuda a mirar frutas al mercado
Comentario escrito en la boca del barrio
Era cierto la más cercana
Sentada meciéndose en el columpio
Arrullando la muñeca de trapo
Aunque para el barrio sea nada más que embuste
La muchacha con el vestido y las sandalias romanas
Pasando tarantines y guacales
El desnudo se guardaba dentro de nosotros
Si salía
Era para ponerse cielo de nuestra parte
Cielo en la tristura
*
VIII
No sabemos pero las paredes
Tienen sus palabras
Hacemos sólo con colocar
La oreja y desciframos
Sus murmullos
Sus comentarios
A esto se debe que abuela
Nos haya tenido que mudar de pieza
Pues una vez escuchó clarito
Que la pared decía que el día menos
Pensado se tiraría encima de nosotros
Para que la dejásemos de miar

Luis Perozo Cervantes

Luis Perozo Cervantes
(Maracaibo, Venezuela. 1989)

Luis Perozo Cervantes

Poeta y ensayista. Estudiante de Letras Hispánicas en la Universidad del Zulia. Presidente fundador del Movimiento Poético de Maracaibo y coordinador del  Festival de Poesía de Maracaibo. Ha colaborado en los Cuadernos de Creación de Palimpsesto2punto0 (nº 2, nº 3, nº 4, nº 5, nº 6, nº 7, nº 8); así mismo ha colaborado en: la Revista Electrónica Letralia (Maracay, nº 235 y nº 244),  la Revista Electrónica El6A (Chile), Revista DE PALABRA (Maracaibo 2009, nº 4 y 5), Revista Ateneo (Los Teques, 2008 y 2009), Revista Volátil (nº 1), Revista Kuruvinda (Maracaibo 2009, nº 2), Revista Electrónica Remolinos (Lima, Perú 2008). Han aparecido en el planfleto poético El caracol de espuma (Barinas, nº11 y nº14). Poemas suyos fueron recogidos para las antologías: En la mira del mañana Vol.II (Nadie nos edita Editores, 2006) y Deleite Literario III (Fundalea, 2007). Fue miembro del grupo plástico-literario “Zapatórroto” (2007). Fue miembro de la Junta Directiva de la Red de Escritores del Estado Zulia (2007-09), como vocero del ámbito de certámenes, concursos y eventos. Ha sido editor del Volante Volátil (2008) y la Revista Volátil (2009). Ha ejercido como Coordinador General de la Fundación Andrés Mariño Palacio (2008-2012). Es miembro de la Sociedad Bolivariana de Venezuela desde 2005. Ha ejercido la docencia en el Instituto Universitario de San Francisco (2009) y la Unidad Educativa Don Carlos Medina Chirinos (2009-10). Dictó el Taller de Narrativa Breve Por la Brevedad del Caso, en la Universidad Católica Cecilio Acosta (2010); el Taller de Creación Literaría HABLA RADICAL (2010-11), auspiciado por la Cádetra Libre Poesía de la Universidad del Zulia y la Fundación Andrés Mariño Palacio; en el segundo semestre de 2011 dictó  Iniciación a la Creación Literaria. Un taller para todas las edades, en la Biblioteca Pública del Estado Zulia, con el auspicio del Unidad de Literatura de la Secretaria de Cultura del Estado Zulia; así mismo fue el facilitador el Taller Permanente de Literatura “César David Rincón” de la Secretaria de Cultura del Estado durante tres años. Fue preparador (2010-11) de la asignatura Taller de Lectura y Comentario de Textos I y II, de la Escuela de Letras de LUZ. Dictó el Taller Universitario de Iniciación a la Creación Literaria avalado por la Facultad de Humanidades y Educación de LUZ, para estudiantes de toda la Universidad. Asistió a I Encuentro de Poetas Liceístas (2006), en La Asunción, Estado Nueva Esparta; al XIV Encuentro Binacional de Escritores Colombia-Venezuela y V Coloquio Internacional de la Palabra (2006), en San José de Cúcuta, Colombia; IV Jornadas de Creación Literaria de la Universidad de Los Andes (2009). Fue organizador del Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes (Maracaibo, 9, 10 y 11 de julio 2009) y del Encuentro Nacional de Ciberliteratura y Escritores Inéditos (2010), en homenaje a los quince años de la Revista Electrónica Letraria, primera en su estilo en el mundo. Fue miembro del Comité Organizador y ponente en el primer Congreso Escuelas de Letras de Venezuela, realizado los días 14 y 15 de julio de 2011, en la Universidad del Zulia. Con el trabajo: “Novalis y el amor de Ultratumba” resultó ganador del Primer premio mención Ensayo, del Concurso La Grapa Literaria, auspiciado por la Dirección de Cultura y la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia y el Tercer premio en la mención Poesía del mismo concurso con el poemario: “Amoritud”. Obtuvo mención del jurado en el III Concurso Intenacional de Poesía “El mundo lleva alas” con el poema Escribir de amor en 2011, entre más 500 participantes alrededor del mundo. Fue merecedor de la Orden Estímulo al Mérito Literario “Andrés Mariño Palacio” 2007, mención narrativa, de la Secretaria de Cultura del Estado Zulia; y de multiples reconocimientos de la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia por su labor de promoción cultural y apoyo académico.

Obra poética: Noche Electoral (2010); Poemas para el nuevo orden mundial (2011); A Puro Despecho (2012); Semántica de un tornillo enamorado (2012); Poemáticas (2013); Amoritud (2013); Political manifestation (2014).


Selección de poemas

*
La noche electoral
sabe a conserva de coco
y las grandes
vendedoras
con muslos tatuados
y faldas
rojas
se llenan
la boca diciendo
que su conserva
que su coco
que su
noche electoral
es noche buena

*
Con la tecnología moderna
hemos aprendido
que nada es posible
porque la tecnología
nos enseña que nadie vuela solo
que nadie ve unicornios sin lentes 3D
 
con la tecnología moderna
hemos aprendido
que parir
que comer
y hacer el amor
son como la poesía.
 
*
Estoy harto
de escuchar
a cretinos como tú
(que hollywoodense sonó eso)
leer mis poemas
con la boca
sucia
con las piernas velludas
con la cartera vacía
y los genitales erectos
¿Qué te crees tú?
¿Qué por ser poesía
soy del pueblo?
 
*
A una señora
le cayó una piedra
en la cabeza
se olvido de su nombre
sólo se sabe
un poema de Rubén Darío
está jodida
y no lo recuerda
 
*
Me hice artista
dijo un amigo
que había cogido a una puta
me hice marico
dijo un amigo
que había escrito un poema
me hice
dije
 
*
Nadie se niega a pagar
pero nos parece
un precio muy alto
 
un planeta
que derriba su propio muro de Berlín
y ahora nos cobra intereses
¿quién tendrá más razón
Hemingway o Marinetti?
 
*
A puro despecho
me desangro
pero de suspiro sigo latiendo
sigo desamando
quieto
el abandono
en el cuarto de máquinas
sólo queda el estallido de un corazón
añicos es muy completo
para describir la forma
por eso, a puro despecho
juntando los días que me faltas
las horas que no me tengo
me voy haciendo la coartada
mi apoyadura de recuerdo
 
*
Piénsalo bien,
estás cambiando a un artista
por un deportista
cambias a un poeta
por uno más de los futbolistas del patio
un ingeniero o vigilante
(un cualquiera más mortal que los mortales)
es el sustituto de tanto presente infinito en los poemas
sé que él te gusta más
sé que no aguantas tantas borracheras
sé que tienes toda la razón
pero piénsalo bien,
hay una inmortalidad de por medio.
*
Señores, mi lucha no es conmigo mismo
una nalgada no bastará
para dejar de ser poeta
Esto que me pasa
es más complejo
depende de la tristeza
(y palabras parecidas a la misma)
Mi verdadera lucha,
es contra ella misma (mi mujer)
que además de llevarse todo lo mío
también quiere llevarse la mitad de lo de ella.
*
Colgué un cartel en la cama
«Esposa extraviada. No revolver las sábanas
puede estar en la arruga más discreta»
y en el frente de la casa, colgué:
«Ponme la mano aquí
Macorina
si no vuelves
deja la mano»
y en el bar, por último, y para insistir en el duelo
«Malena canta tango
como ninguna
si alguien la ve
dígale que en estos versos
tengo su corazón»
Ojalá llame pronto
o tendré que colgar un cartel en mi pecho
«Por favor, no botar basura»
*
Creo que debes leer estos poemas
te hará bien saber que te sigo amando
que te sigo sufriendo
será bueno para ti
todo el mundo necesita un golpe de autoestima
quizás
salgas de tu casa
(después de leer estos poemas)
brillando
como salías
cuando acababas de hacer el amor conmigo
*
Una de las cosas más duras
fue la separación de libros
como si un estado civil
pudiera cambiar el final
de María de Jorge Isaac
así de ridículo como pensar
que tú tienes el tomo uno del Quijote
y a mí, por ley,
me toca morir para recobrar la cordura
me parece curioso
tu interés en Madame Bovary
o mi reticencia a perder La comedia humana
¿Cuántas veces nos ofrecimos
mutuamente el Ulysses?
En cambio, tomaste Orlando, con tanto gusto
Mi señora Dalloway
las obras completas de Gertrude Stein
Yo me quedé, en contra de tu voluntad,
con Silvia Plath y Anne Sexton
Así como percaté, habías escondido antes
aquella edición rústica de Casa de muñecas
Te dejé todos los Anne Rice, Tolkien, J.K. Rowling
me dejaste a Neruda, Huidobro, Vallejo, Cardenal
discutimos por Los amorosos de Jaime Sabines
era tan fácil que ganaras
cada libro que te daba
escondía un beso
para zambullirse en tu memoria
con cada palabra
No extraño los libros
los libros me hacen extrañarte.
*
Listo, señora mía, usted ya ha colmado mi paciencia
me han venido a decir
que tiene un pretendiente
siempre hay un hombre dispuesto
a desgraciarle la vida a los demás
no se deje convencer
no le haga caso a sus atributos físicos
no permita que se le insinúe, ni siquiera sutilmente
sea usted una mujer comedida
ahórrese todo lo posible las miradas a los ojos
no se deje calentar el lóbulo de la oreja
con descripciones, evidentes, de su belleza
pero sobre todas las cosas
no se vaya a enamorar
vea primero, como he sufrido yo
que aún la amo

Laurencio Zambrano Labrador

Laurencio Zambrano Labrador
(La Grita, Venezuela. 1949)

LAURENCIO ZAMBRANO LABRADOR

Poeta, ensayista, cineasta, cantante de tangos, cantautor y promotor cultural. Estudió Teatro y Antropología en la Universidad de Chile. Desde hace 28 años vive en la Guajira Venezolana. Tiene 52 años de militancia revolucionaria y ha participado en distintos procesos revolucionarios del continente. Numerosos poemas, ensayos y artículos suyos han sido publicados en antologías, revistas y periódicos nacionales e internacionales. Es árbitro y colaborador de algunas revistas de filosofía y política. Fue ganador del Premio Municipal, Estadal y Nacional de Poesía “Certamen Gran Explosión Creadora Bicentenaria” 2013. Ha realizado más de 500 eventos poéticos musicales como cantautor y músico profesional.

Obra poética: Gerundios del Olvido (2009); Esquejes de Canto y Piedra (2014).


Selección de poemas
*
EL OTRO
Retiré los pronombres del asunto
para ocultarme del otro
que me habita…
¿Y que pasó?
Nada,
Resulté siendo Nadie.
Un pronombre dejado al azar
en el efímero espejo
del río que somos todos.
Un pronombre que prosigue
a  la deriva
sin mi rostro.
alguien que usurpa lo inasible.
Alguien, que me roba el albedrio
y deviene  sinónimo de mí
disfrazado de mí
—¿a lo mejor de ti? —
o viceversa.
Alguien que, sin mi anuencia,
se erige vicario de mi alma;
como si fuese un diácono perpetuo
que descifra y oficia
el dialecto de la siamesa sombra
que voy siendo:
sangrino  viento y compasiva piedra,
para quienes
yo no soy  una abstracción
sino el mismo corazón del habla,
el hígado de la escritura
la sonora sangre del silencio.
*
A crédito

A Jossy  Blanchard Jordán

¡Ay Sísifo!,
apiádate de mí.
Con casi todos mis amigos
comparto tu condena.
Subimos las colinas del amor,
no con una pesada piedra al hombro,
sino con cajas y cajas
y fardos y fardos
de electrodomésticos
comprados a crédito.
Buscando el amor
he sido un nómada incurable.
He subido la colina 7 veces.
He aquí mi poligámico prontuario:
Me han fiado
y he pagado honorablemente
7 neveras
7 lavadoras
7 camas matrimoniales
7 cocinas
28 licuadoras
7 juegos de recibo
4 juegos de ollas Renaware
15 televisores
5 asistentes de cocina Electrolux
4 pulidoras
y 3 casas
Se me ha ido la vida
pagando y pagando sensualmente
un arsenal de domésticos enseres.
¡Qué vaina, Sísifo!
¡Qué maravilla de albedrío!.
¡Ay Sísifo!,
tengo en la mira
(y por mampuesto)
a una colombianita suculenta
¡Ay Sísifo!,
toda níspero y melaza
toda almizcle
¡Ay Sísifo!,
que me tiene alborotada la existencia.
Cuando anochezca
voy a pedirle a Dios
que me fíe ese lote de cielo
que queda entre  Andrómeda y Orión.
¡Ay, colombianita deliciosa!
voy a amoblar con astros tus entrañas
y a convertir en cielo tu morada.
¡Claro que sí!
Todavía tengo quien me fíe.
Dios,
mis amigos árabes y turcos
me seguirán financiando el regocijo
de equipar el amor y mis pasiones.
He vivido y viviré y pagando
en alegres y cómodas cuotas mensuales
mi irrenunciable y prodigiosa poligamia.

*
Remodelación

                   Para Ana Carolina Saavedra
Me narcisa esa mujer.
Su cuerpo
decora hondo.
Me tiene comprando
ropa nueva,
cuidando mis dientes,
mi bigote,
tomando vitaminas,
frunciendo la barriga.
Me tiene engreído
esa mujer.
¡sí! ¿y qué?
Emulo  pájaros,
me comparo con árboles
y bramadores ríos.
Buenmozaso me tiene.
¡sí! ¿y qué?
Amo a esa mujer
que me ornamenta,
me artilugia con furia
el alma y los instintos.
*
Verdecito
A Ramón Palomares.
Prestáme una palabrita…
de esas que vos guardás
en el corazón del gavilán.
Prestáme
un diminutivo
— de puntería infalible—
cuando de risa se trata
cuando de lloro se trata.
(¡Huyy! Profesor)
Una palabrita amaestrada
en el arte de ensalmar
la muerte y el hastío.
Con el primer pajarito que veás
mandáme  una palabrita
castellana y paramera
y viceversa;
un barbechito confitado
—yerbitas que vos vestís—
con ese rocío
— bufandas y aguardientes—
que vos le ponés a las cosas
—y a las almas—
para que todo viva
verdecito
como cantando,
como naciendo.
II
¡Ay! viejo lobo
Vivo entre resolanas y arenales
sin filo,
con la vida amellada
como un cóndor
jadeante
de luto por sí mismo.
Te escribo este poema
con fe
—con toda la fe—
porque con la puntería que vos tenés
una palabrita tuya
bastará para salvarme.
Amén.
 
 

Harry Almela

Harry Almela
(Caracas, Venezuela. 1953)

Harry Almela

Poeta, narrador, ensayista, promotor cultural. Licenciado en Educación, mención literatura, de la Universidad de Carabobo. Realizó cursos de postgrado sobre Literatura Latinoamericana Contemporánea en la Universidad Simón Bolívar (Caracas), sobre Lengua y Literatura Española (Madrid) y en Técnicas Editoriales en la Universidad de Barcelona (España). En el año 1983 funda la Coordinación de Literatura de la Secretaría Sectorial de Cultura del Estado Aragua y estuvo al frente de la misma durante el periodo 1983-1991. Actualmente es el Secretario Ejecutivo de la editorial La Liebre Libre, donde realiza una fructífera labor en materia de edición y publicaciones. Su obra literaria ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos, el Premio Bienal de Poesí­a “Francisco Lazo Martí­” (1989), Premio Bienal de Literatura del Ateneo de El Tigre y diario “Antorcha” (narrativa, 1990), Premio 46º Concurso de Cuentos del diario “El Nacional” (Caracas, 1991), Premio Bienal de Literatura “José Rafael Pocaterra” (poesí­a, 1994), Premio Bienal de Literatura “Miguel Ramón Utrera” (ensayo, 1995), Mención de Honor en la Bienal Internacional de Literatura “José Rafael Pocaterra” (poesí­a,1998), Premio Bienal de Guayana (ensayo, 1999), Bienal de Poesía Abraham Salloum Bitar (2014).

Obra poética: Poemas (1983); Cantigas (1990); Muro en lo blanco (1991); Fértil miseria (1992); Frágil en el alba (1993); Una casa entre los ojos (ensayo, 1994); El terco amor (1996); Como si fuera una espiga (narrativa, 1998); Los trabajos y las noches (1998); Palabra o indigencia (2000).


Selección de poemas
*
CARTA DE INTENCIÓN:
“No me salves de nada, poesía.
Abandóname desnudo a la intemperie.
No me concedas claridad. No me interrogues.
Voy sobre la cuerda inestalble de mi equilibrio
y estoy al tanto de lo que me espera.
Niégame página en blanco donde puedan retozar
los tibios conejos de mi infancia.
No me aturdas cuando llegue la noche.
Quiero vivir en paz en esta selva húmeda
sin claros ni caminos.
No me consueles cuando vengo de regreso,
ocúltame palabras para decir hastío.
Permíteme vivir mi carne como si fuera mía
y déjame ser el ángel caído de mi cielo.
Sé de los lugares donde enseñas
a pisar las uvas de la ausencia.
Conozco la sílaba informe de mi tiempo.
Concédeme ser la sed en mi diluvio.”
*
Pertenencia
Hojeo un atlas
para descubrir
la forma de Birmania.
Más tarde
salen a mi encuentro
esas líneas que tanto
nos inquietan: la palabra
no es el sitio del resplandor
En la montaña frente a mi pueblo
a esta hora
la noche también existe
y un pájaro celaje la contempla.
El sueño me seduce
mirándote en las fotografías.
Acaricio formas de la ausencia,
esa otra manera tuya de poseerme.
*
Te amo
sólo por ventana.
Estoy asomado esta tarde
a un olor que ya no existe.
Tu patio sin mí
es sólo tierra
una sed transeúnte
un anillo sin dedo.
¿Qué puede una ventana
sin una infancia que la mire?

Ricardo Yañez

Ricardo Yáñez
(México- Guadalajara. 1948)

Poeta, periodista, docente y promotor cultural. Ha dirigido talleres de poesía, de escritura periodística y de sensibilización a la creatividad alrededor de todo México. Ha sido docente universitario y profesor de secundaria. Pertenece al Sistema Nacional de Creadores de Arte, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México. Estudió Letras en la Universidad de Guadalajara y en la Universidad Autónoma de México (UNAM).

Obra poética: Divertimiento (1971); Escritura sumaria, (1977); Ni lo que digo (1985); Dejar de ser (1994); Prosaísmos (1995); Antes del habla (1995); Si la llama (2000); De rendimiento (2000); Estrella oída (2002); Una vez, una vida (2011).


Selección de poemas

*
El corazón es músico, se sabe,
y calladito dice lo que dice:
Yo nunca quise amar, pero te quise,
va diciendo y lo dice en modo grave.
Dice también que dónde está la llave
del habla que te hablaba, que qué le hice,
y me pide o me obliga a que te avise
que aún te sigue amando, en lo que cabe.
Enceguecido pájaro o estrella
que nada mira pues su luz la ciega,
mi corazón me exige, no, me ruega
recordar una tarde, aquélla, aquélla
en la que todo dijo tan callado
que se supo por fin si fin amado.

*
Si me emborracho pienso en ti.
Si me viene el amor a las palabras, a los ojos, al llanto,
a los cigarros alas, al tequila sauza,
¿en quién voy a pensar?
Hay un Ricardo Yáñez que me pega, que todo el día
me pega,
y hay un Ricardo Yáñez que te ama. Ése es el bueno.

*
SU CORAZÓN es una música
que todavía no aprendo
y es su mirar la claridad
en la que soy sin miedo
Llegó como una lluvia
no sé cuándo se vaya
huele como al laurel
después de la batalla
De entre sus brazos salgo
como el pájaro al cielo desde el árbol
nunca he sido mejor que cuando oigo
mi nombre de sus labios
Un día dejará de quererme
un día como todos moriré
mientras eso sucede véanme

*
UNA MUJER a la que podría haber amado está llena de mí,
más llena que del sol
que le pone los labios como si fueran míos,
más aún que de esa su propia sonrisa cuando
por segunda y efímera y quizá última vez nos vemos al pasar.
Una mujer a la que no conozco y a la que sin embargo he conocido ya
me ha dicho, sin decirlo, sin para qué decirlo,
que me ama.

*
Te FUISTE y de tus ojos sonreidores
un halo me quedó que ando expresando
sin saber ni por qué ni cómo o cuándo
ni menos para qué. De los sudores
aquéllos me olvidé, que los amores
como llegan se van, mas los dulzores
de tu mirada ciertamente vasta
todavía me iluminan. Y devasta
saber que sólo queda esta saudade,
esta ausencia de mí que mi yo invade
cuando pienso en tus ojos y los canto.
Pudiera convertirme en sólo llanto
de no ser que detiéneme el encanto
de tu mirar perdido. Cuán persuade.

*
TODO POR NO escribir cuando se debe,
por dejar para después lo que es ahora.
Ahora ya no sé qué decía sobre las f lores de Rumania,
ahora ya no sé lo que sentía
el día, la tarde
de ayer. Una bella tarde, llena de f lores
que se fueron. Todo por no escribir.

*
MI ABUELA se llamaba María Félix, pero se hacía llamar Felisa.
Licha le decíamos.
Vendía cacahuates ya de vieja
y mantenía a mi tío Toño, que murió de cirrosis.
Nunca la vi llorar, y eso que perdió a su marido en la Cristiada,
aunque él no era cristero,
sino que como tenía nueve hijos (mi madre la mayor, de nueve años)
y todos tenían hambre, mucha hambre, pues dijo sí, pero me dan arroz,
y a los tres días de andar de lleva y trae —es que era arriero—
le aplicaron, en Ayo, la ley fuga,
y luego le pasaron los caballos encima.
Muy sonriente mi abuela, con sus brazotes fuertes,
su pelo, que nunca llegó a ser del todo cano, casi siempre suelto,
marcando el borde del escote de la blusa bordada,
y aquellas faldas como de soldadera.
Muy sonriente mi abuela, cantarina,
no como mi mamá, que sabía lo que hacía cuando cantaba,
sino como ella sola, por su gusto, porque sí, ¿verdá, m’ijo?
Por ella se llamó Félix mi tío Félix, que luego, con el tiempo,
se volvió loco,
como, me dicen, también el tío Rafail,
que terminó juntando en un botecito
los clavos que escupía y le salían de adentro.
A mi mamá se la dieron a los Lepe
cuando murió mi abuelo, para que no anduviera recogiendo
rabitos de caña
en el basurero (doña Angelina siempre fue muy buena, nos decía,
y todavía los cuates, sus hijos, nos llegaron a llevar
unos baldezotes colmados de naranjas).
La tía Francisca se casó con Chuy, un grandulón que se la pasaba
en Estados Unidos
y al que una vez vi abriendo un veliz azul marino
en el que traía el regalo de siete pantaletas de diversos colores
con las palabras Lunes, Martes, Miércoles, caligrafiadas en hilo de seda.
Falta mi tía María (los otros no llegaron a lograrse),
que tuvo 21 hijos y le viven 18. Hace ya mucho no la veo.
Cuidaba un terrenito allá en Coyula, camino a Tonalá.
Un día al mediodía la encontré,
chaparrita y prietita como es, con su vestido rosa rosa de raso y tul
sentada en la banqueta de una esquina,
sus ojitos redondos, divertidos, revolcados,
y los tacones blancos botados en el pavimento.
Vieras que cansada estoy, dijo, y extendió su sonrisa
y echó luego a reír, ayúdame a parar, no seas malito…
María Félix, les decía, se llamaba mi abuela, mamá Licha,
que siempre que llegaba de donde anduviera,
porque andaba en Degollado, en Arandas, en Tiripitío,
llegaba con dos barras de alfajor de seguro mercadas en la Central.
Llagaba para entonces con Zenón, el federal, un flaco bigotudo,
botudo y sombrerudo,
que Dios sabe que se hizo,
y se iban los dos a los dos días. Mi madre era sufrida, aunque hasta eso
alegre, pero mi abuela era luchona
y nunca se enojaba.
Veía pasar una parvada en el verano
y otra
o veía venirse una tormenta
y ella como si nada, o mejor, como si toda cosa que pasara
le hubiera sido dada desde siempre.