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"Al otro lado de la vía oscura" de Zakarías Zafra, por Miguel Marcotrigiano

Portadilla Al otra lado de la via oscura
La lectura de un libro de poesía –que no un poemario– siempre precisa del conocimiento de la producción del autor. Tal como el poema adquiere una significación más completa al estar en conocimiento del todo al que pertenece, el libro se resemantiza si uno conoce la bibliografía del poeta. El sentido parece adquirir nuevos matices bajo los haces de luz que producen el resto de los signos del sintagma. Cada poema y cada libro constituyes signos que adquieren nuevas significaciones al entrechocarse entre sí, como diría Mallarmé acerca de las palabras.
En ese sentido, la lectura íngrima de Al otro lado de la vía oscura (Ediciones del Movimiento, Maracibo, 2015), del poeta barquisimetano Zakarías Zafra, nos deja en la semi penumbra, en el juego de sombras y luces que se anuncia en el título. El código, personalísimo, se despliega a lo largo de veinticinco textos, que van de la línea poética (pues no es correcto hablar de verso acá) a la expresión en prosa. Las oscuridades ganan terreno con una diagramación que parece obedecer al capricho, a veces del autor, en oportunidades del diseñador.
La temática es imprecisa para quien lee. Hay pocas pistas que permitan rastrear el asunto, incluso en una lectura paradigmática. La voz que habla en los textos va de un lado a otro de la vía en penumbras que constituye la poesía, cruza de una a otra orilla vertida en un lenguaje elusivo, inaprehensible, extraño. Es claro que el lenguaje poético surge como código cuando la lengua común no alcanza para significar y, por tanto, es un error común tratar de desentrañar un significado. La poesía nace para ser sentida más que entendida, por lo menos a partir de la Modernidad lírica. No es importante la anécdota, aun cuando exista, así sea en la zona penumbrosa que el autor real intenta mostrar.
Apenas se percibe la presencia de una voz que trasiega su esencia, o la hereda de otro (¿el padre de la dedicatoria?), cuando va de un texto a otro. La otredad, precisamente, juega papel fundamental para aquellos que insistan en decodificar el poema. La sombra, el lado oscuro de la vía, forma parte indivisible de esa voz que a veces se niega a dejar que se le arrebate, que protege con evidente celo de quien desee arrebatársela. El tú al que se refiere el hablante se espejea en este, se deja entrever a través del velo que ofrece la mirada turbia, del fugaz paso de la luz.
Poesía que se resiste a una fácil interpretación, que precisa de los territorios iluminados por la anécdota, esta de Zakarías Zafra, es apenas una muestra de las posibilidades que promete la lírica de este autor larense de las últimas promociones literarias.

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Zakarías Zafra Fernández y el futuro de la literatura en el occidente del país

Cuando le preguntamos, al poeta de veintiséis años, oriundo de Barquisimeto,  cómo se describe a sí mismo, nos dijo: Como un músico de oído: pura intuición y empecinamiento. 

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Conocer a Zakarías Zafra Fernández es, sin duda, conocer a uno de los protagonistas de novísima poesía venezolana; tanto por su poética, que se enciende en las palabras como fósforo inagotable o un bramido de dolor que se aferra a la vida; como su ejemplar personalidad, de consistencia almada, que nos hace ser testigos de un ser extraordinario en su estado dócil y en cierne. Una sensación igual, debió trasmitir a quienes lo conocieron, Vicente Gerbasi, durante su juventud; porque curiosamente, el libro Al otro lado de la vía oscura, publicado por Ediciones del Movimiento, en su Colección Volante; es un canto en voz alta a la paternidad y a la condición de hijo: esa relación desafortunada en las voces poéticas de Venezuela, que hoy se replica en Zakarías Zafra Fernández, con una novedosa complejidad del lenguaje; que lo hace dócil a la mentes exquisitas.

Su experiencia como promotor cultural lo ha llevado a dirigir los destinos de la cultura del municipio capital de la ciudad de Barquisimeto, junto al alcalde Alfredo Ramos, en la dirección del General del Gabinete de Cultura, Turismo y Recreación; que le ha permitido desarrolla una experiencia inédita en el país llamada Slam Poético Barquisimeto, con el apoyo del sector público y privado de la ciudad. Otra evidencia de los nuevos causes que cruzan la literatura venezolana: los jóvenes poetas se quedan en sus ciudades para construir la sociedad lectura y sensible que necesitan para sus obras; al contrario de la migración de escritor hacia la capital que se experimentó durante las primeras tres cuartas partes del siglo pasado.

Su reciente poemario Al otro lado de la vía oscura, fue presentado el pasado 23 de abril, Día Internacional del Libro, en la Librería Lugar Común, de la ciudad de Caracas, con palabras del gran poeta venezolano Alfredo Chacón. Y continuara siendo presentado en el resto del país; primero el 16 de mayo en Barquisimeto, y juego el 16 de junio en la ciudad de Maracaibo, durante la realización de la II Semana Zuliana de la Narrativa.

Zakarías, respondió a nuestro cuestionario, para darnos una muestra breve de su pensamiento poético.

Portadilla Al otra lado de la via oscura

  1. ¿Cómo te describirías literariamente hablando?

Como un músico de oído: pura intuición y empecinamiento.

  1. ¿Crees que tu escritura tiene alguna utilidad?

Más allá de ayudarme a mí a recoger los vidrios, lo desconozco.

  1. ¿Qué razón te motiva a escribir?

El saber que todas mis ambigüedades y fragmentaciones tienen un sentido, me crean un propósito.

  1. ¿Qué sientes al ponerle punto final a una obra?

Una satisfacción maternal, con algo de poscoito y contemplación.

  1. ¿Qué es lo más difícil de ser un escritor?

Dejar de serlo para empezar a escribir de verdad.

  1. ¿Cómo descubriste que serías escritor?

Mirando atrás, encontrándome con todo lo que había escrito a los dieciséis años entre la timidez y el guayabo.

  1. ¿Tienes alguna rutina a la hora de escribir?

Nada en especial: encerrarme, procurar el silencio y releer.

  1. ¿Qué te inspira?

Yo diría que la colisión constante entre la ciudad, la mujer, la política y la cultura.

  1. ¿Cuáles son escritores o libros que más te han influenciado para escribir?

Rafael Cadenas, Carlos Monsiváis, Jorge Luis Borges, Denzil Romero.

  1. ¿Con cuál libro te iniciaste en el hábito lector?

Con El príncipe feliz de Oscar Wilde, cuando era pequeño. Luego abandoné y volví con Poda, de Andrés Eloy Blanco, cuando era adolescente.

  1. ¿Cuál es tu libro favorito y por qué?

Pienso en La insoportable levedad del ser, por las resonancias que tuvo en mi vida cotidiana en aquel momento en que lo leí.

  1. ¿Cómo ves el panorama literario en Venezuela hoy día?

La literatura venezolana, así como la música y me atrevo a decir que el resto de las artes, está pasando por un gran momento. Y hablo desde la perspectiva de la creación, con obras cada vez más interesantes, ricas, profundas, y de la lectura, que trae un ánimo creciente y vivo. Novísimos, inéditos y consagrados se están dando encuentro en un “campo literario” (como dice Bourdieu) que no ha hecho otra cosa que ensancharse y enriquecerse. Creo que todos los desafíos que la realidad del país les presenta a los escritores (y a los artistas) los han invitado a la creatividad, a la experimentación, a una mayor exigencia. Editoriales independientes, autoediciones, librerías con programación artística permanente, también han ayudado mucho a este fenómeno de conocernos, escucharnos y leernos.

 

  1. ¿Qué libro le recomendarías leer a Dios?

En qué creen los que no creen, de Umberto Eco y el Obispo de Milán.

  1. ¿Qué libro le recomendarías al presidente de la república?

Una antología de la poesía francesa que hizo Georges Pompidou, a ver si agarra ejemplo y se anima.

  1. ¿Quién es el escritor contemporáneo de Venezuela que recomendarías leer?

Roberto Martínez Bachrich.

  1. ¿Qué libro no has podido terminar de leer?

2666, de Roberto Bolaño. Era prestado y no me dio tiempo de terminarlo (tampoco sé si hubiese podido hacerlo).

  1. ¿Tienes algún mensaje para los jóvenes que se inician el camino de escritura?

Iniciarse también en el camino de la corrección.

  1. ¿Antes de morir, qué logro en literatura quisieras tener?

Volver a mirar atrás y conseguir una obra en pie que me despida, que diga mi nombre cuando estén a punto de olvidarlo.

  1. ¿Has tenido alguna experiencia erótica (excitación) con la lectura? ¿Qué libro?

Cuando leí Casas muertas en tercer año de bachillerato. Hubo algo con las manos de Carmen Rosa que me inquietó.

  1. ¿Qué opinión te merece el Movimiento Poético de Maracaibo?

Es una iniciativa literaria y cultural valiosísima, exitosa, coherente, digna de ser replicada en otras ciudades del país.

 ZakariasZafra

Zakarías Zafra Fernández (Barquisimeto, Venezuela. 1987)

Escritor, músico y gestor cultural. Coordinador General del Gabinete de Cultura, Turismo y Recreación de la Alcaldía de Iribarren y profesor de Estética en la Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado (UCLA-Decanato de Humanidades y Artes). Es autor de los poemarios Quinquenio (2009), El bemol de los latidos (2011), Al otro lado de la vía oscura (2015, Ediciones del Movimiento), y del libro de cuentos cortos Blanda intuición de párpados (2014). En 2012 resulta ganador del concurso nacional “Découverte de la Francophonie”, otorgado por la Embajada de Francia en Venezuela.

Actualmente es productor y conductor del programa radial Sonidos de Vanguardia (Fama 98.1FM-Circuito Éxitos), co-fundador del Slam Poetry Barquisimeto y articulista del diario El Nacional. Obtiene en 2013 una Especialización en Periodismo y Ciencias de la Información (Universidad Miguel de Cervantes, España) y es tesista de la Maestría en Literatura Latinoamericana (UPEL).

Su trabajo literario inédito abarca la narrativa breve, el ensayo y la dramaturgia.

"UN MOVIMIENTO Y DOS VOCES" Palabras de Alfredo Chacón

UN MOVIMIENTO Y DOS VOCES

         Me complazco en agradecerle varias cosas a los inventores y consecuentes Atlas del Movimiento Poético de Maracaibo. En primer lugar, la amistad personal que siempre me han brindado sus cabecillas; luego, las generosas atenciones hacia mi persona y mis libros que ya en dos ocasiones me han regalado la experiencia de unos días en su ciudad, compartiendo la condición de visitante invitado nada menos que con Rafael Cadenas, Jaqueline Goldberg, César Seco, Eleonora Requena, Gina Saraceni y Armando Rojas Guardia. Y como si fuera poco, la reedición que quisieron hacer, e hicieron, de Materia bruta, el segundo de los dos poemarios míos que aparecieron al principio y al final de la década de los años sesenta. Pero sobre todo les agradezco la iniciativa y la sostenida hazaña de su existencia misma; su decisión de echarse al hombro sus festivales anuales en la ciudad donde crecen sus raíces, y desde donde irradian sus ediciones de poetas venezolanos, como las de Miguel Marcotrigiano y yo mismo, presentadas ayer miércoles en El Buscón, y las dos que hoy hemos venido a acompañar en su nacimiento, aquí en Lugar Común.

         Efectivamente, de esto es que principalmente he querido hablarles esta noche. ¿Qué puede ser más importante, más conquistador de nuestra gratitud, que, contra viento y marea, llegarle a los lectores de poesía con libros como estos de Jósbel Caraballo Lobo y de Zacarías Zafra Fernández, que el Movimiento Poético de Maracaibo acaba de incorporar a su Colección Volante? Hubiera bastado, para que fuese así, con que se tratara de libros de autores que hasta ahora no habíamos conocido. Pero hay más. Se trata de dos libros válidos como tales poemarios, dignos de tan preciado nombre genérico, pero que además rebasan el cumplimiento de la sola suficiencia por la manera como en ellos toma cuerpo la vocación de hacer entrar en el poema la resonancia del clima general, mas inmediato, en que se nos está echando encima el mundo en que vivimos.

         Jósbel Caraballo Lobo consigue este atrayente resultado  valiéndose de la amplitud de los períodos verbales como característica principal y constante del poema. Una amplitud que no es atributo exclusivo de la extensión y persistencia cuantitativa de sus frases, sino que más bien se debe a lo incesante de sus invocaciones de la experiencia subjetiva y contextual del mundo al que apunta su decir. Zacarías Zafra Fernández, se afinca sobre todo en el poder de síntesis: en su poema la exuberancia de las apelaciones mundanales, y la insistencia de los movimientos de experiencia que su decir se apropia, vienen a ser resueltos como puntos de llegada, como evidencias recientemente logradas, más que como fuentes o requisitorias ambientales del estremecimiento subjetivo.

         De manera que tanto en Al otro lado de la vía oscura, de Zafra Fernández, como en El olor de otras palabras, de Caraballo Lobo, las opciones poéticas que hoy me ha parecido justo resaltar se sustentan en una palabra decididamente dicha. Son el resultado de una decisión de decir que, desde luego, vive legítimamente de su impulso personal, pero no se queda en él. Y esto es para mí un motivo de celebración que me complace compartir con los amigos del Movimiento poético de Maracaibo, con esta querida librería Lugar Común, y con ustedes.

Alfredo Chacón
Caracas, 23 de abril de 2015

La Colección Volante de Ediciones del Movimiento estrena dos títulos: “Al otro lado de la vía oscura” de Zakarías Zafra Fernández y “El olor de otras palabras” de Jósbel Caraballo Lobo

Portadilla Al otra lado de la via oscuraPortadilla - El olor de otras palabras
La Colección Volante de Ediciones del Movimiento estrena dos títulos: “Al otro lado de la vía oscura” de Zakarías Zafra Fernández y “El olor de otras palabras” de Jósbel Caraballo Lobo

La labor editorial de la Asociación Civil Movimiento Poético de Maracaibo, que comenzó el noviembre de 2013, continúa a pesar de la crisis nacional de papel, en el mes de abril, nos voces nuevas se unen al corifeo de títulos de jóvenes autores que ostenta Ediciones del Movimiento. Se trata de los poetas Zakarías Zafra Fernández y Jósbel Caraballo Lobo, quienes en 2014 se postularon a la convocatoria global de manuscritos de hizo el Movimiento Poético de Maracaibo.

“Estos jóvenes son la voz naciente de una poesía venezolana enérgica. Su poesía, a pesar de la diferencia geográfica y de no conocerse en persona aún, pareciera estar inspirada por el mismo ímpetu, su estructura versal se sostiene con la misma madera; uno en encanto más urbano de la memoria familiar y afectiva; y el otro en la búsqueda furibunda de la esperanza de vida en el amor, la fraternidad y el arraigo interior. En abril nos estamos festejando con dos poemarios que darán que hablar en nuestra literatura nacional del futuro”, dijo el poeta Luis Perozo Cervantes, presidente de la Asociación Civil Movimiento Poético de Maracaibo y coordinador de su editorial.

Zakarías Zafra Fernández nacido en Barquisimeto en el año 1987, es escritor, músico y gestor cultural, actualmente es el Coordinador General del Gabinete de Cultura, Turismo y Recreación de la Alcaldía de Iribarren y profesor de Estética en la Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado (UCLA-Decanato de Humanidades y Artes). Es autor de los poemarios Quinquenio (2009) y El bemol de los latidos (2011), y del libro de cuentos cortos Blanda intuición de párpados (2014). En el año 2012 resultó ganador del concurso nacional “Découverte de la Francophonie”, otorgado por la Embajada de Francia en Venezuela. También es productor y conductor del programa radial Sonidos de Vanguardia (Fama 98.1FM-Circuito Éxitos), co-fundador del Slam Poetry Barquisimeto y articulista del diario El Nacional.

Jósbel Caraballo Lobo, nació en La Guaira, también el año 1987, es Ingeniero de Sistemas (UNEXPO-LCM, 2010), poeta y actor. Participó de la II Edición del Taller Juegos Para Un Montaje Teatral (Taller Experimental de Teatro, 2012-2013), y del Taller Nacional de Teatro (Fundación Rajatabla, 2014-2015). Algunos de sus poemas fueron publicados en la revista Estelas, del Grupo Literario Nosotros, y en la antología Poetas de Vargas, Tomo I (Alcaldía del Municipio Vargas, 2008). Resultó ganador del Primer Premio de Poesía Juan José Breca con el poemario En la hendidura (Grupo Literario Nosotros, 2011).

Libreria Lugar común

La presentación de estos poemarios se realizará en la ciudad de Caracas el próximo 23 abril en la Librería Lugar Común, a las seis de la tarde, con palabras del maestro Alfredo Chacón; y posteriormente en la ciudad de Maracaibo, en el marco de la Segunda Semana Zuliana de la Narrativa, en el mes de junio. Les dejamos una breve muestra de sus poemas:


ZakariasZafra
Del libro “Al otro lado de vía oscura”  de Zakarías Zafra Fernández
*
a cuatrocientos kilómetros tu sangre se reparte en idénticos espejos
rehúsas dividir la puesta
huyendo
pero el estallido encandila irremediablemente
ahora tienes la vigilia de nuestros ojos
las piernas encadenadas a la tristeza de ser libres
el domicilio de las glotonas moscas del colchón
nos queda un intento
propagar la culpa en un suicidio amistoso
a cuatrocientos kilómetros de este apocalipsis heredado
*

el techo está hecho de preguntas y lámparas ahuecadas por donde pasa la lluvia y caen borlas azules haciendo polifonías sobre nuestros cuerpos adormecidos separados por el verbo entre almohadas mientras pagamos nuestra fracción de culpas y acallamientos y tu boca se aísla en pedazos mientras aplano la impaciencia en tu barriga y las rayas paralelas de otro ser y otro llamarse sobre la puerta encendida que es un sueño trancado con llave una polifonía de colores infantiles sobre el cristal de las ventanas y la calle vociferante que no es otra sombra ni otra dureza erosionada por la lluvia ni otras borlas de sangre polifonía muda sobre cuerpos uniformes mezclados en la lámpara ahuecada y vacía de respuestas

*
aquí estamos ante los truenos
                                    que descienden
aquí se licúan las materias sin futuro
chatarras de hombres
descansan aquí de la vida
mira cómo atraviesan las aguas
hombre digno
bufón intachable
mira cómo es la tregua
aquí donde se funden los propósitos


autor
Del libro “El olor de otras palabras” de Jósbel Caraballo Lobo
*
BAJO UNA PUERTA enmudecida de instantes, tras recorrer ciudades atestadas de olvido entre sí
dormí, prófugo de tu memoria
Golpeaste (agonizante) todas las letras que intenté mentir, antes de ser abismo en esa calle donde mis manos retrocedían
Debí morder crepúsculos / derrotar sonidos, para decir que la prisa me llevó hasta la espesura menos velada
Escribí despacio
Quise ser tu madre dormida en todos los charcos, y así, ocultar el animal que incendió tus constelaciones
Quise ser mi cuerpo caminando de espaldas, huyendo de las paredes que en otras eras empuñaron la vejez
Quise ser la mitad de una página, el cenicero, lo que escapó de tu boca tras el vino.
*
MI PATRIA duerme en la religión del mundo
Tú, la vena solitaria que ayunó bajo mi infancia, te abrigas con la frase que no supe repetir, tras el humo en el tiempo
Tus hijos no conocen la canción del soldado, pero tiemblan el destino de tu vientre y de mis párpados
(y no sé hasta cuándo la bala los volverá ceniza)
Andar alegre / inventar la sonrisa, es la voz del mendigo que sueña con el disparo en el pecho del fantasma
Vamos a dormir las páginas de hierba enmohecida
(algo está muriendo en la sangre de los traidores)
Vamos a dormir el cincel que enhebra el animal en nuestra frente
Esta es la selva del general: aún nos queda la palabra por fusil, antes de enmudecer.
*
LA CASA viene cayendo hacia su tumba
Un frío nace en las sombras que las paredes reposan en esta madrugada
Los periódicos duermen, vencidos por horas que bostezan un recuerdo de animales imprecisos / de lápices borrando el humo de la memoria
En el fondo de sus letras, se pierde un fantasma de pieles inhabitadas
Viene desnudo de transitar un último despertar, invocando el hambre que la voz de un teniente desató en nuestras fisuras
¿Por qué durmió el vértigo de sus cicatrices, después de anunciar tanta nocturnidad?
La casa persigue un rumor de fábricas desiertas, sin ser mendigo / sin inventar el puñal que evoque la extinción de mis generaciones
Trae hasta mi funeral, el tránsito hacia un poema reescrito en todos los vuelos
derrumba el último segundo, en ansiedad de morir sin decir adiós.